Lo que pasa cuando dejas de buscar gurús… y empiezas a escucharte

A propósito del documental  “Yo no soy tu gurú”
La primera vez que vi el documental “Yo no soy tu gurú”, algo se removió
dentro de mí. No por las luces ni por el espectáculo, sino por lo que revela en lo
profundo: muchas personas esperan que alguien venga a salvarlas. Un guía,
un maestro, una fórmula mágica. Pero el verdadero cambio no ocurre desde
fuera. Sucede cuando dejas de buscar en otros lo que sólo puedes descubrir
en ti.
Como mujer, madre, terapeuta y eterna aprendiz de la vida, he vivido también
esa necesidad de encontrar respuestas fuera de mí. He seguido caminos, leído
libros, asistido a formaciones, buscado herramientas. Y aunque todo eso suma,
entendí que ninguna técnica tiene sentido si no va acompañada de una
escucha interna honesta.
El mayor acto de poder es dejar de delegar tu vida
En el documental, una de las frases que más me resonó fue:
“La vida no te sucede a ti. La vida sucede para ti.”
Y cuando esa idea se asienta, todo empieza a transformarse. Dejas de sentirte
víctima de tu historia y comienzas a habitarla como protagonista.
Eso no significa que el dolor desaparezca, sino que empieza a tener sentido.
Empiezas a ver que cada experiencia, incluso las más duras, pueden
convertirse en camino.
Pero para eso hay que parar. Mirar hacia dentro. Y tener el coraje de decir:
“basta, no quiero seguir así”.

Yo no soy tu gurú… y tú tampoco necesitas uno
Si algo me quedó claro, es que el verdadero trabajo no lo hace nadie por ti.
Puedes tener acompañamiento, y eso es valioso.
Puedes inspirarte en alguien, y eso también es legítimo.
Pero al final, hay una puerta que solo tú puedes abrir: la que te lleva a
escucharte de verdad.
En mi acompañamiento no busco ser maestra de nada. Acompaño procesos.
Escucho. Guío. Sostengo.
Pero siempre desde la certeza de que tú eres la única que sabe lo que
necesita, cuando se da el espacio para descubrirlo.

Tal vez no necesitas a alguien que te diga qué hacer.
Tal vez solo necesitas alguien que te mire con respeto
mientras lo descubres.
Esta reflexión no es una crítica a los métodos ni a los líderes. Es una invitación
a volver a ti.
Porque muchas veces, lo que más nos transforma no es una fórmula, sino una
mirada. Un silencio. Una pregunta que nos devuelva a casa.
Y si estás leyendo esto con un nudo en la garganta, tal vez es porque tú
también estás lista.
Lista para dejar de buscar fuera.
Y empezar a escucharte dentro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio